A 75 años de la muerte de Antoine de Saint-Exupéry, ‘El Principito’ es el libro más leído de la literatura

Antoine falleció el 31 de Julio de 1944. Su libro en francés ha sido traducido a 250 idiomas y dialectos, incluido el braille y es el más leído. Ha vendido más de 140 millones de copias en todo el planeta y lo consideran uno de los mejores libros del Siglo XX en su país de origen.

Problemas de publicación

A pesar de que la obra fue publicada el 6 de abril de 1943 tanto en inglés como en francés, por una editorial estadounidense llamada Reynal & Hitchcock, lo curioso es que la editorial francesa Éditions Gallimard no pudo imprimir la obra hasta 1946, por motivos que poco tenían que ver con la literatura: a causa de la Segunda Guerra Mundial.

Existen más de 200 portadas distintas del libro. El manuscrito original se encuentra en la Biblioteca Pierpont Morgan de Nueva York.

 

¿Un libro infantil?

La forma en la que Saint-Exupéry escribió esta gran obra (y libro de culto) lo encuadraron como literatura infantil; sin embargo, el libro está plagado de temas con gran transcendencia como la pérdida, el sentido de la vida, la amistad, el amor o la soledad; un auténtico escrito sobre la naturaleza del ser humano.

 

¿Cuánto tiempo tardó en escribir la novela?

“ El Principito” fue escrito durante la estancia de 27 meses de Saint-Exupéry en Estados Unidos y es que, tras la Batalla de Francia en 1940, el escritor pasó una buena temporada al “otro lado del charco”. En estos meses redactó en su casa de Nueva York en Park Avenue, más de la mitad de los textos que formarían parte del manuscrito más destacado de este -también- avezado piloto militar.

 

Simbolismo en El Principito

Los personajes, ante todo, son un claro ejemplo de ello. Así, el Piloto, representaría al propio escritor; la Rosa, su objeto más preciado, sería sin duda su esposa Consuelo; el Zorro, quien acompaña en su periplo al Principito, está inspirado en un zorro del desierto; el Principito, podría representar un Saint-Exupéry más joven o quizá el hijo del aviador Charles Lindbergh, quien vivía cerca del escritor; los Baobabs, esos árboles que destrozan planetas únicamente con sus raíces, son una claro dibujo del nazismo y de su intento por dominar todo el planeta bajo esta ideología.

 

Homenajes astronómicos

Existen varios asteroides que hacen mención ya sea al propio autor o a su inmortal obra. Para empezar, en 1975, un asteroide fue bautizado como 2578 Saint-Exupéry, en honor al escritor. Más tarde, en 1993, el descubrimiento de un nuevo asteroide acabó con el nombre de 46610 Bésixdouze, para honrar el asteroide B-612, lugar donde residía el Principito. De hecho, hay una fundación con este mismo nombre, encargada de rastrear asteroides potencialmente peligrosos. Por último, en 2003, la luna de un asteroide, en este caso, fue bautizada como Petit-Prince.

 

Sobre los dibujos de El Principito

Todas y cada una de las ilustraciones del libro fueron realizadas por el propio Saint-Exupéry. Como curiosidad, el escritor inició los estudios de Arquitectura en la Escuela de Bellas Artes de Francia, pero jamás terminó la carrera ya que no se consideraba bueno en esta materia.

 

El Principito como moneda

Otra curiosidad está asociada al mundo filatélico. Antes de que Francia adoptara la moneda Euro, el gobierno decidió lanzar una moneda conmemorativa y billetes de 50 francos en los que aparecían tanto el rostro de Saint-Exupéry como la la imagen del Principito mirando hacia las estrellas.

 

El Principito inmortal

Desde su publicación, esta famosa novela corta ha tenido multitud de adaptaciones a lo largo del tiempo, entre las que se incluyen obras de teatro, películas, óperas, ballets, una serie animada o un anime.

 

Le Parc du Petit Prince

La fama de El principito en Francia es tal que en 2014 fue inaugurado en Ungersheim (Alsacia) un nuevo parque temático consagrado a la fábula de este viajero procedente del lejano Asteroide B-612. El Parque de El Principito ocupa 24 hectáreas de terreno cerca de la frontera franco-alemana y cuenta con tirolinas o dos inmensos globos aerostáticos estilo Montgolfier, que representan dos de los planetas visitados por el protagonista de la historia: el del rey y el del farolero.

 

La actividad literaria del escritor francés estuvo a la par con su labor como aviador

El 29 de junio de 1900 nació el novelista y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry. Desde muy pequeño manifestó interés por la aviación y aprendió el oficio cuando prestó servicio militar.

En 1926 publicó su primera novela breve, El aviador, y obtuvo un contrato como piloto para una agencia privada. Se desempeñó como jefe de estación aérea en el Sahara español y en ese período escribió su segunda novela, Correo del Sur (1929). En los años 30 realizó adaptaciones cinematográficas y otras actividades.

Viajó a Moscú y a la España sitiada por la guerra, escribió reportajes y artículos para varias revistas. También formó parte de las misiones de la aviación francesa durante la Segunda Guerra Mundial. Luego estuvo en Nueva York cuyas anécdotas las recopiló en Piloto de guerra (1942).

El 6 de abril de 1943 apareció su obra cumbre, El Principito, catalogada como una las mejores creaciones literarias del siglo XX. Ha sido traducida a más de 250 idiomas y, recientemente, a la lengua aymara.

El 31 de julio de 1944, el escritor realizaba un vuelo de reconocimiento a bordo de un Lockheed Lightsning P-38 y desapareció en el Mediterráneo. Su cuerpo nunca fue hallado.

 

Cinco frases memorables de El Principito

1. “Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante”.

2. «Todos los mayores han sido primero niños (pero pocos lo recuerdan)».

3. “Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser feliz”.

4. “Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda encontrar la suya”.

5. “He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos”.

Fuente: Muy Interesante