«Los Tipitos»: «Ahora hacemos folclore»

Walter Piancioli, cantante y tecladista de la banda, aseguró: «Pero queríamos hacer un disco de autor, y nos planteamos el desafío de hacer canciones en 6×8″.

 

«Meta”, dice Walter Piancioli, tecladista y cantante de «Los Tipitos», cuando comienza la entrevista con DiarioShow.com.

El artista suple el “dale” por una expresión de campo, que se extiende por todo el país al salir de cualquier gran urbe. Y es que el nuevo disco del grupo, titulado “De la flor”, es muy diferente a lo usual: se trata de un álbum folclórico.

Raúl Ruffino, guitarrista del cuarteto, comenta que “algunas composiciones que grabamos en otros discos, tenían un aire de folclore, siempre hubo algún coqueteo. Ahora, meterse en el folclore, y hacer una chacarera que se pueda bailar, es otro compromiso”.

La banda decidió encarar este desafío por idea de Alberto Moles, director de su sello discográfico Pop Art.

 

“Nunca le dimos mucha importancia, pero un día, tras mucha insistencia, lo pensamos seriamente. Pero queríamos hacer un disco de autor, y nos planteamos el desafío de hacer canciones en 6×8 (métrica musical típica del folclore argentino). Ahí hubo una suerte de competencia, uno trajo un tema, otro también se sumó. Nos juntamos a componer en grupo. Hay varias que están intervenidas por todos. Fuimos explorando ritmos. Yo me cebé y me compré un bombo, pero no me dejaron tocar ni un aro. Me dijeron que agarre el piano y punto”.

“Con Abel nos une un cariño especial desde que era chico. Vino a grabar de mil amores, y canta como los dioses, hizo su parte tan bien que nos hizo replantear nuestra versión. Él te pone la medida. Con Peteco también, leyó la letra, escuchó la melodía y la cantó como se la imaginó. Con algunas sutilezas nos mostró lo que sabe del género. Les sale natural, y ahí te das cuenta de que estás jugando de visitante”, cuenta Raúl.

Sobre el futuro del grupo, tras este paseo por un género diferente, Walter exclama que “estaría bueno que a partir de este momento se mute a algo nuevo, para no seguir encasillados en algún género específico. La música es una sola, eso lo notamos haciendo este disco. Ahora nos gustaría empezar a hacer el circuito de peñas y festivales, y tocar en Cosquín sería un sueño también”.

Hablando de salir de las estructuras, el grupo también comenta sobre los cambios en la industria, como la chance de que se convierta en ley el proyecto del cupo femenino en festivales, que obligaría a las productoras a incluir un porcentaje de artistas mujeres para lograr paridad de género. “Siempre es bienvenido el cambio y la igualdad. Lo mismo pasa con las generaciones más chicas, que plantean otra estética, otra forma de ver la música. El rock fue rechazado en su momento, no debería estar del bando contrario. Uno puede estar con el cu… cag… por los cambios, pero siempre van a estar. A nosotros nos tiene que sumar toda apertura”.